Determinar la productividad de una empresa implica que los directivos deben evaluar su capacidad para elaborar el producto, o el servicio con el cual compite en el mercado, en relación a la cantidad de recursos que utiliza. Uno de los pilares que sostienen la productividad de las organizaciones es el capital humano, es decir los trabajadores.
En América Latina, las empresas argentinas ocupan el segundo lugar del ranking de productividad regional, que elaboró recientemente, la consultora Euromonitor Internacional. Según el estudio, el país registra una productividad per cápita de U$S 22.459 por persona, detrás de Chile que lidera en la región con U$S 24.170 por persona.
Además, el informe señala que en comparación a lo que sucede en Europa, las empresas de América Latina aún tienen mucho por hacer en materia de productividad y tienen las herramientas tecnológicas para mejorar sus rendimientos.
Según datos recientes del Fondo Monetario Internacional (FMI), en 2015 la productividad promedio en la región alcanza los U$S 15.617 per cápita y se encuentra lejos de los países que lideran el ranking global. En Noruega, en Luxemburgo y en Estados Unidos el índice de productividad empresarial trepa a los U$S 77.000 por persona. En el ranking de la región, detrás de Chile y de la Argentina se ubica Uruguay con U$S 21.387 por persona. En el otro extremo de la lista, Bolivia exhibe el peor rendimiento con una productividad de U$S 6.530 per cápita.
Euromonitor Internacional también elaboró un ranking de productividad empresarial por ciudades, que lidera Montevideo, la capital uruguaya, seguida por Caracas, la capital venezolana. Más atrás se ubican Río de Janeiro (Brasil), Buenos Aires y San Pablo (Brasil).
La consultora Meta4, especializada en soluciones tecnológica para los recursos humanos, estima que en 2025, el 85% de la población de América Latina vivirá en zonas urbanas. Además, señala que las 198 ciudades más importantes de la región aportarán el 65% del crecimiento económico. “El desafío de América Latina será mejorar los índices de productividad. Si bien las políticas públicas condicionan las variables económicas, las empresas tienen mucho por hacer para mejorar sus desempeños”, señala consultora en un informe.
Las empresas tienen la capacidad de diagramar estrategias y para optimizar sus sistemas internos de producción. “El capital humano es su recurso más importante. Una gestión eficiente puede mejorar los resultados. Por eso, la incorporación de tecnología agiliza el rendimiento de las personas con el fin de conseguir los mejores resultados”, observa el estudio.
Ante este escenario, Meta4 asegura que el área de Recursos Humanos de una empresa se convierte en una de las más relevantes para concretar objetivos del negocio. “Se ha convertido en el departamento clave, ya que aporta información sustancial para optimizar el proceso productivo. Para hacer más eficiente la tarea de este departamento es necesario potenciarlo con herramientas tecnológicas”, sostiene la consultora. “Estas innovaciones permiten la gestión del talento para conocer el nivel de desempeño de los empleados, el cumplimiento de estrategias y la formación para lograr los objetivos de las compañía”, concluye el reporte de Meta4.